El factor de potencia es un indicador técnico que muchas veces pasa desapercibido, pero que puede tener impacto directo en tus facturas eléctricas y en la aprobación de trámites para medidores, pilares o ampliaciones. Entenderlo y controlarlo te permite evitar recargos y asegurar que tu instalación cumpla con la normativa vigente.
¿Qué es el factor de potencia?
- Definición y explicación: relación entre energía activa y reactiva.
- Por qué importa: reduce pérdidas, mejora eficiencia y se exige en la reglamentación del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE).
- Niveles comunes: valores mínimos aceptados por los reguladores.
¿Cuándo aplica y en qué casos verifican el factor de potencia?
- En instalaciones industriales o comerciales con consumos elevados.
- Cuando la distribuidora evalúa suministros nuevos, ampliaciones o cambio de categoría muscular.
- Sanciones previstas si el factor está por debajo del umbral exigido (0,85-0,95 según normativa vigente)
Cómo medirlo y qué hacer para cumplir
- Contratar un electricista matriculado que mida la corriente, tensión, potencia activa/reactiva.
- Verificar el tablero, la instalación de capacitores cuando proceda, y realizar una corrección del factor de potencia.
- Asegurar que los registros técnicos queden documentados para presentarse ante la distribuidora.
Recomendaciones prácticas para propietarios en CABA/GBA
- Programar una revisión preventiva antes de solicitar medidor o ampliar potencia.
- Incluir la medición del factor de potencia en tu presupuesto de obra o adecuación.
- En SINDEL lo incorporamos como paso estándar para asegurar que tu instalación pase sin demoras.
Conclusión
No esperes a recibir un recargo o que la distribuidora te informe que tu instalación no cumple: anticipá este aspecto técnico clave y evitá contratiempos. Con asesoramiento profesional, el factor de potencia deja de ser un riesgo invisible y se convierte en una garantía de eficiencia.